jueves, 12 de mayo de 2011

El CASTILLO



Situado entre los castros de la Magdalena en Castrillo de los Polvazares y el Castro de Pedredo se eleva el castro de El Castillo, en Santa Catalina de Somoza. Al igual que el castro de Pedredo lo encontraremos a la izquierda de la carretera LE.142, entre los Km. 7 y 8.
Como ya se ha explicado en otras entradas, no hay estudios documentados sobre este y otros poblamientos, por lo que me limitaré a describir lo que se ve superficialmente.

Es un castro más pequeño de la media, más parecido al de la Mesa de Castrillo. Su elevación es muy inferior a la del castro de Pedredo, con una superficie de 5000 mts (media hectárea) en la parte superior de la atalaya, aunque si consideramos un perímetro circular y la terraza de ocupación que se extiende al sur del castro la superficie se eleva a 1.5 ha.


En la ortofoto he señalado con una cruz el castro, y con unas flechas las diversas labores de cantería cercanas, entre las que abundan las explotaciones de los filones de cuarzo lechoso en busca de oro.
Las dimensiones máximas de la zona superior del castro son de 80 X 80 mts, y en la zona NE. y NO. se pueden apreciar restos de muros de contención, aunque también podrían pertenecer a una muralla defensiva.



En los pequeños barrancos que el agua de lluvia produce al descender por las pendientes del castro, se pueden localizar muchos restos de cerámica. Abundan sobre todo restos de tégulas y pavimento de arcilla roja, característicos de los asentamientos romanizados.


Tomás Mañanes lo incluye en la relación de castros romanizados (Protohistoria y romanización de la provincia de León: Hábitat y cronología). Por la propia definición deducimos que fue habitado anteriormente por los pueblos indígenas, y que con la llegada de las legiones romanas el asentamiento siguió siendo utilizado. Es posible que los romanos habitasen preferentemente este lugar, escapando de la atmósfera insalubre de las calles del cercano Castro de Pedredo (convertido en ese momento en corona minera, donde se podrían reconocer los olores del cansancio, la desesperación y la muerte).


Se desconoce si debajo de las ruinas de época romana yacen cimientos circulares de asentamientos astures anteriores (como en Pedredo). La falta de estudios y el desconocimiento general sobre el tema desespera a los amantes de la Historia local. Baste decir que estas pocas líneas constituyen "la publicación más extensa" que se puede encontrar en la red hasta ahora sobre este asentamiento.