domingo, 30 de mayo de 2010

FALETE

Como en otros muchos sitios, los pueblos maragatos esconden piedras singulares de las que se desconoce su historia. Son piedras reutilizadas una y otra vez a lo largo de los tiempos y que han llegado hasta nosotros desprovistas de todo su significado.
Hay una de estas piedras en El Ganso, en pleno Camino de Santiago. Cientos de miles de peregrinos se han fijado en ella cuando abandonan el pueblo y cientos de coches la han golpeado con el parachoques trasero, pues está en un sitio en el que se hacen maniobras para cambiar de sentido, aparcar etc.


La roca ha permanecido en ese lugar desde hace muchos años y según testimonios de los vecinos esta enterrada 40 centímetros, por lo que que calculo que el porte se acerca al metro de altura. Se aprecian dos pliegues o rebordes con una ligera inclinación, estando solamente marcados en la mitad del perímetro. La parte superior contiene un rebaje cuadrado típico de los cruceros, aunque muy poco profundo e incapaz de sujetar ninguna cruz.

No he encontrado documentación referente a esta piedra, pero he oído teorías sobre la posibilidad de que esta sea un símbolo fálico.
A favor de esta suposición estarían los pliegues antes citados ( por cierto, estos presentan un acabado muy pulido)
En contra, su pequeño tamaño. No cuadra con los símbolos fálicos conocidos en Rabanales (Zamora) o Los Hinojosos (Cuenca) . Referente a estos últimos tengo que decir que la cruz católica no queda bien en todos los sitios, y en este caso en vez de cristianizar el "lugar", lo que producen es un incomodo repelús.


Pregunté a algunas personas del Ganso si podía ser la base de un antiguo crucero, y me contestaron que aunque a la zona le llaman " el cruceiro" nunca han visto una cruz encima de la piedra salvo una pequeña temporada hace unos años, cuando con motivo de unas obras para mejorar el Camino de Santiago, " vinieron unas personas y colocaron encima una cruz, formando el típico crucero. Pero a las pocas semanas volvieron otra vez, serraron la cruz y la pusieron en otro sitio. Cuando les preguntamos el motivo nos dijeron que se la habían mandado quitar por que esa piedra era otra cosa, no un crucero"


Es extraño que una roca llamada " el cruceiro" permanezca los últimos cien años ( que se sepa) sin una cruz encima, en un pueblo que cuida sus otros cruceros y que paradojicamente ha descuidado y olvidado el que se supone que es mas antiguo.
A ver si resulta que al final no va a ser un crucero...
Me vais a permitir por una vez la broma, pero hasta que se aclare su historia la llamaré provisionalmente "Falete".

sábado, 8 de mayo de 2010

LA CRUZ MÁS RARA DE LA SOMOZA

Después de las últimos artículos sobre la guerra de la Independencia en Astorga volvemos a las piedras de Maragatería.
En uno de esos artículos una persona de Filiel dejó un comentario sobre la extraña cruz que hay en la iglesia de Santiago de Chana de Somoza, y de una teoría cada vez más extendida por la zona que sostiene que la citada cruz se parece más al águila imperial que coronaba los estandartes de las legiones romanas que a otra cosa.





La gran mayoría de las iglesias maragatas están coronadas por una cruz de forja metálica, sin embargo la cruz de Chana esta esculpida en la roca verde a la que por aquí llaman " moraliza", la misma en la que están grabados los laberintos de Peñafadiel y las herraduras y cruces de lo que yo llamo Peñaferrada en la misma Chana de Somoza. La figura es bastante simétrica salvo en la parte superior, donde podría intuirse un esbozo de cabeza y pico incompletos por una fractura de la roca.


Se puede opinar que la cruz de Chana y el águila romana se parecen en poco, pero resulta que la forma de esta cruz (en el caso que lo sea) no se parece a ninguna de las más de 90 tipos de cruces que se pueden consultar en esta completa clasificación
Por otro lado, las legiones romanas no estuvieron muy lejos de Chana, pues las explotaciones auríferas la rodean por todos lados. También existe un castro cercano (seguramente pre-romano y en todo caso romanizado) desde el que se divisan todas las minas de la sierra norte del Teleno, con una necrópolis parcialmente destruida por la carretera que va a Molina Ferrera y que pudo proporcionar el hallazgo de esta figura, y que por el parecido de esta con una cruz fuese a parar a lo alto de la torre de la iglesia.
Cosas mas raras se han visto, como por ejemplo en Quintana del Marco, que encontraron un busto del emperador Marco Aurelio y como lo vieron clavadito al San Pedro de su iglesia, lo colocaron en lo alto de la espadaña.
La iglesia de Chana ha sufrido incendios y reparaciones a lo largo de su historia, y la cruz pudo ser colocada a finales del siglo XIX, con motivo de la reconstrucción de la torre. Incluso pudo colocarse anteriormente y resistir perfectamente el incendio, pues la roca moraliza soporta muy bien las altas temperaturas
Unos años antes- en 1864- se construyó el empedrado del atrio, un trabajo de hacendera por el que la parroquia solo pagó los 2 reales y 28 maravedies que costó el convite de los trabajadores.
A pesar de que ya han pasado 150 años se nota que la obra no se hizo por dinero sino por cariño.



En ese mismo atrio hay otra curiosidad un tanto macabra. En la esquina superior de una puerta secundaria, detrás de un cruz de madera y empotradas en la pared se colocaron dos tibias cruzadas, y en cada extremo resultante se insertaron 3 cráneos que por su tamaño y proporciones pudieron pertenecer a 3 niños de corta edad.



Como se puede ver, actualmente solo se conserva completo el cráneo de la izquierda y la parte posterior del de arriba, habiéndose perdido totalmente el de la derecha.


Mas cosas de Chana: Alvaro Simón

lunes, 3 de mayo de 2010

ASTORGA EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA. EL SITIO DE 1810



Resumen de los artículos publicados en este blog sobre el Sitio de Astorga de 1810, para que puedan ser consultados cronológicamente:

ANTECEDENTES (1809 - 1810)


EL ASEDIO


EL SITIO


LA CAPITULACIÓN


EPÍLOGO


LA PROCLAMA DE JUNOT A LA CIUDAD DE ASTORGA.

El libro del primer centenario de los Sitios de Astorga ha resultado ser un tesoro, pues gracias a el he podido conocer el texto de la proclama de Junot. Un documento olvidado que nunca había sido buscado por los especialistas, ya que ni siquiera se sospechaba de su existencia.
Ahora se abre una puerta de búsqueda para encontrar el original y el posible archivo al que pertenezca, pero eso debe ser tarea de investigadores e historiadores y no de un aficionado.





Ha sido una casualidad encontrar el discurso del General Junot unos días antes del 22 de abril, con el tiempo justo para que El faro Astorgano pudiera publicarlo como una evocación a la efemérides.
Doscientos años después, los astorganos conocimos las palabras de Junot con una mezcla de rabia y orgullo, y las autoridades rindieron homenaje a los Defensores por la tarde, con la colocación de un ramo y unas palabras de Arsenio García en el monumento a Los Sitios.




Por si fuera poco el citado librito esconde una cita del General Cabrera, perfecta para cerrar esta serie de artículos sobre el primer Sitio de Astorga:

"Los hijos que no honran las hazañas de sus mayores, o no las comprenden y en ese caso son tontos, o no se sienten capacitados para imitarlas y entonces son miserables de espíritu"

Toribio Martinez Cabrera





miércoles, 21 de abril de 2010

ASTORGA 1810 LA PROCLAMA DE JUNOT A LA CIUDAD DE ASTORGA

En el año 1910 se celebran los actos del primer centenario de los Sitios:

"La ciudad de Astorga, deseando conmemorar los gloriosos Sitios que en el año 1810 sostuvo con el ejército invasor Francés, ha organizado por medio de la Junta creada, de acuerdo y con el auxilio del Excelentisimo Ayuntamiento, grandes festejos, coincidiendio con los tradicionales de honor de Santa Marta, patrona de Astorga."
Con motivo de tal celebración el ayuntamiento editó un programa especial que se vendió a 35 céntimos de peseta, con una larga lista de festejos y conmemoraciones
Este programa se completaba con semblanzas del Gobernador Santocildes, sobre Napoleón y su estancia en Astorga, los testimonios escuchados a los familiares que vivieron los Sitios en primera persona y otros detalles de la guerra.
Es de suponer que el ayuntamiento solicitó colaboraciones literarias a todos los estamentos, ya que en la parte central aparecen felicitaciones, sonetos y poesías a mayor gloria de los héroes defensores, típicas del estilo de la época. Están firmadas por personas tan ilustres como Pio y Manuel Gullón, Rodriguez de Cela, General Cabrera, Concha Espina, ( parece el callejero de Astorga). También hay testimonios de ministros, senadores, obispos de varias diócesis, gobernadores, diputados y altos cargos militares.
Lo extraordinario de este librito es que siendo de por si una joya, esconde una sorpresa. Otro pequeño tesoro de varios quilates al que hay que añadir el valor sentimental que supone para la ciudad de Astorga. Un documento importantísimo, que si bien no podemos considerar inédito, se había quedado olvidado, siendo en la actualidad desconocido por los especialistas. El citado documento es ni mas ni menos que el discurso que el General Junot dio a la ciudad de Astorga el 22 de abril, día de la capitulación.
La proclama de Junot se encuentra en la pagina 13 de este programa de festejos, donde hay una colaboración con el titulo "ORACIÓN", firmado por ANDRES MARTINEZ SALAZAR
, un ilustre astorgano que alcanzó el éxito profesional en Galicia, (escritor y editor, fue director de la Real Academia Gallega, además de ser el primer cronista de A Coruña...).
Es posible que este hombre conservase el original y mandase una copia del texto, sabedor de que no era conocido por los astorganos, pues no figuraba en la "Historia de Astorga" de Matías Rodriguez publicada un año antes ( sé que la leyó por que D. Andrés figura al final del este libro como suscriptor ).
El título "Oración" despistaba a cualquiera, incluso a los editores del programa de fiestas, que colocaron el documento mas importante que habían recibido camuflado entre odas y sonetos.
D. Matías Rodriguez muere el mismo abril de 1910 poco antes de editarse el documento en el programa de fiestas, razón por la cual no fue incluido en las siguientes ediciones de su libro. Quizá el discurso del general francés escociera todavía como la sal en la herida, pero el caso es que este documento quedó en el olvido otros cien años, pues el original o la copia que tuviese A. M. Salazar no figura en ningún archivo publico (los excelentes investigadores actuales lo habrían localizado) y es lógico que nadie espere encontrar algo como esto en el librito de las fiestas del pueblo.
El Instituto Leones de Cultura guarda un ejemplar del programa y lo ha editado digitalmente en la weeb de la Fundación Saber.es, donde puede se puede descargar libremente.
El hecho de que el documento esté escaneado, ha impedido también que su contenido pueda figurar en las bases de datos de los buscadores, pareciendo que todo haya coincidido para que la proclama de Yunot haya permanecido todo este tiempo en el rincón del olvido.
Podemos imaginar el estado de ánimo de la Corporación astorgana escuchando el discurso en el ayuntamiento, con las tropas francesas controlando la ciudad y después de haber visto al Gobernador y a su guarnición salir prisioneros por la Puerta del Obispo, pero 200 años son suficientes para curar heridas, y ahora podemos leer el documento con la perspectiva que da el tiempo y recordar con orgullo este episodio de nuestra Historia:

Oración que el general Junót echó á las representaciones del pueblo de Astorga, consiguiente á su entrada en él

El hombre debe ser conducido en todas sus operaciones por la Razón y por la Justicia: este es un principio de la misma naturaleza impreso por Dios en el corazón de cada uno para que, dirigiéndose por su luz, pueda ser justo y feliz. Justamente, por desgracia del género humano la exaltación de las pasiones, el fanatismo del espíritu del error y el apartarse de las sendas de la verdadera virtud hacen muchas veces que la locura sea más poderosa que la razón misma y que el hombre venga á obrar como un delirante furioso.
Tal es Señores, la conducta de los españoles en esta guerra, y tal es la que ha acarreado á esta infeliz Ciudad la multitud de daños que ha sufrido y que le queda por sufrir. La guarnición, esa valiente guarnición, ha llenado todos sus deberes, es digna del mayor aprecio de mi Emperador y mío; ha sostenido con tesón su deber militar hasta el debido punto, y por esto ha recibido hoy por la mañana todos los honores de la guerra. Si á la primera intimación hubiera cometido la bajeza de rendir sus armas, hubiera sido tratada con vilipendio y con desprecio.


Esto es dicho por lo que respecta á los que han abrazado la carrera militar; pero ¿qué diremos de un pueblo que, manteniéndose rebelde y obstinado contra el mejor de los Soberanos, ha querido tomar sobre sí todas las fatigas del Soldado y exponer su vida y las de sus familias á la justa indignación de aquél y de mis tropas vencedoras?
Mi Emperador, por que tiene un corazón clemente, me encarga sea fácil en perdonar hasta este género de crímenes al pobre, al artesano, al ignorante, al desvalido que, intimidado por la fuerza, se le ha hecho olvidar su taller para tomar las armas; pero quiere que últimamente (sic) se castigue con el rigor último al Poderoso y sobre todo al Eclesiástico que olvidado de sus Sagrados Deberes, especialmente en el santo tiempo de Cuaresma que, debiéndose haber empleado en la predicación de la paz evangélica y sumisión a las potestades legítimas, lo ha invertido sacrílegamente en excitar la rebelión, en fomentar ese fuego de Satanás, que en la tarde de ayer ha hecho derramar tanta y tan preciosa sangre francesa.

Estos serán los castigados; mi corazón benigno y humano me impele fuertemente á perdonar lo que antes tengo dicho; pero un principio bien entendido de caridad y justicia equitativa me fuerza á no reservar castigo contra estos segundos delincuentes que, validos de la Santidad de su caracter y consideración que en España merecen los puestos y dignidades que ocupan, con perverso ejemplo y falsa doctrina han acarreado á la España muchos de los males que padece. Buena prueba es de todo esto el saber como yo se de cierto (porque me son notorios hace muchos dias hasta los pensamientos de cuantos han vivido dentro de este recinto) el hallarse encerrados dentro de muralla la mayor parte de los Curas Párrocos de estas cercanías, predicando la rebelión y la discordia y sosteniendo algunos el fuego hasta en la misma brecha; de todos estos quiero yo (Sr. Corregidor) una noticia para tomar mis providencias conformes á las terminantes órdenes de mi Emperador.

Por lo demás, la Ciudad no será maltratada: yo tengo aquí una cortísima guarnición y es precisamente el resto de estos valerosos Batallones que han perecido ayer: mi objeto es el de permitirles algún desahogo en desquite del coraje que les ha causado la pérdida de sus camaradas; más no habrá desórdenes. La contribución que únicamente será impuesta servirá solamente para elevar un monumento que acredite a los Siglos futuros el valor de las tropas francesas y el honor de la tropa española. Os recomiendo mucho la paz y tranquilidad

Astorga y Abril 22 de 1810 - El General Junot

Andrés Martínez Salazar Bibliotecario



Documentación:

Astorga en el primer centenario de los Sitios (pag 13)


Jean-Andoche Junot

Duque de Abrantes

sábado, 10 de abril de 2010

ASTORGA I810. EPÍLOGO



Es difícil comprender la atracción que la ciudad de Astorga despertó en Napoleón. El destino y las circunstancias hicieron de esta pequeña ciudad un lugar estrategico que el Corso quiso conservar a toda costa, y a la que seguramente hubiera nombrado capital de uno de los departamentos en los que pensaba dividir España (Departamento del Esla).
Es posible que la tenacidad con la que se defendió de sus ataques dejase impresionado al Emperador, pues consideró su conquista como uno de los hechos mas relevantes de su ejercito, premiando a los oficiales y soldados que participaron en ella.
Para recordar la conquista escogió una calle cercana al Palacio del Elíseo y le dio el nombre de Astorga. Doscientos años después, la Rue d´Astorg figura en todos los mapas de la capital francesa.

Pero lo mas inaudito es que el nombre de Astorga también figura en uno de los pilares de El Arco de Triunfo de París, un lugar emblemático para los franceses, donde celebran los acontecimientos mas importantes y se celebran solemnes ofrendas al soldado desconocido. Solo cuatro ciudades españolas figuran en una lista de victorias napoleónicas que muestra con orgullo nombres y batallas tan legendarias como la de las Pirámides, Austerlitz, o Moscú y sorprende no encontrar en esa lista a ciudades de la importancia de Zaragoza o Madrid.



En España también fue reconocido el mérito de una pequeña ciudad que resistió 31 días el ataque de un ejercito que en ese momento era el mejor del mundo, y al que se habían rendido multitud de ciudades mucho mas poderosas de toda Europa, algunas incluso sin disparar un solo tiro.
Por ello las Cortes de Cádiz (pag. 170 y171) concedieron a Astorga y a sus defensores (en especial al Húsar Tiburcio) el titulo de beneméritos de la patria, comprometiendose a ayudar a los huérfanos y restaurar los edificios públicos, y a la construcción de un grupo escolar y un monumento " cuando las circunstancias lo permitan".


Astorga necesitaba esa ayuda, pues en todo el tiempo que duro la guerra se vio sometida a innumerables ataques, asedios y saqueos. Además tuvo que hacer frente a las "contribuciones especiales" ( así se dice atraco en francés) que le exigieron los generales napoleónicos.
Un ultimo dato: a lo largo de toda la guerra pasaron por Astorga mas de 200.000 soldados, a los que las pobres despensas maragatas alimentaron unas veces de buena gana cuando eran españoles o "aliados" ; y otras veces obligadas por el enemigo. Cientos de casas fueron destruidas, así como las puertas de la ciudad y otras fortificaciones como el castillo de los marqueses y la brecha de la muralla, su alameda...

Esa ayuda nunca llegaría, pues al terminar la guerra se produce el regreso de fernando VII ( la minúscula es a propósito), el rey más deseado y aclamado por un pueblo ignorante de los hechos, que idealizó a su "pobre monarca" cautivo de Napoleón (en realidad fue su "garçon del pis", organizando fiestas en su honor para vergüenza ajena de toda Europa). Lo primero que hizo este individuo por el pueblo que luchó por él hasta traerlo de vuelta a casa fue abolir la Constitución y declarar nulos todos sus decretos . Durante el primer período de su reinado desaparecieron la prensa libre, las diputaciones y ayuntamientos constitucionales, se cerraron las Universidades, se restableció la organización gremial y se devolvieron las propiedades confiscadas a la Iglesia. Viva el absolutismo y que vivan las cadenas.
Para disimular su sumisión anterior con Napoleón desterró a los afrancesados (incluyendo en el lote a los mejores intelectuales), se rodeó de aduladores, incapaces y lameculos hasta perder el apelativo de "El Deseado" para pasar a la Historia de España como "El Rey Felón".
Como dice A. Perez Reverte: que pena de guillotina..

Fue tan severa la represión contra todo aquel sospechoso de ser liberal o de simpatizar con la constitución, que el propio Santocildes fue deportado nueve meses en la isla Mallorca hasta ser depurada su conducta militar y política. Se le permite residir en su casa hasta que cinco años después le es expedido un documento en el que se le libra de toda duda.
Santocildes muere el 6 de marzo de 1847 en su Barcelona natal, con el grado de Teniente General y es enterrado en el cementerio de Poble Nou.
Los astorganos no se olvidan de su Gobernador y 63 años después solictan el traslado de sus restos, que son conducidos desde Barcelona hasta la catedral de Astorga por una Comisión especial, tributándoseles a su llegada honores de Capitán General, y quedando depositadas en la Capilla ardiente preparada a tal efecto.



El uno de septiembre de 1910 es enterrado con toda solemnidad, y los funerales se enmarcan dentro de los actos del primer centenario de los Sitios de Astorga, DONDE POR FIN el gobierno se dio por aludido y cumplió la orden dada por las Cortes de Cádiz CIEN AÑOS ANTES, sufragando ( solo el 60%) un nuevo grupo escolar, que se inauguró con un "Gran festival pedagógico".
Los astorganos también querían un monumento, pero se lo tuvieron que pagar ellos. Sufragado por suscripción popular, el Ayuntamiento encarga la estatua que hoy conocemos como " el león y el águila" al escultor Enrique Marín, que esculpe la alegoría del león venciendo al águila Imperial.




En el pedestal que lo sujeta figuran los nombres de los héroes que un día lucharon por la ciudad. Desde niño me he fijado en el monumento y he leído muchas veces los nombres que en el están escritos, pero ha sido ahora que he comprendido lo que pasó hace 200 años cuando me he dado cuenta de lo merecido que se lo tienen.

Documentación:

El libro " Los desastres de la guerra" de D. José María Sanchez de Toca. Un completísimo trabajo sobre Astorga en la guerra de la independencia

Artículos y trabajos de ARSENIO GARCIA FUERTES, historiador astorgano que ha estudiado con pasión la guerra hispano-francesa, convirtiéndose en uno de los mayores especialistas

Historia de la ciudad de Astorga ( Matías Rodriguez)

miércoles, 7 de abril de 2010

ASTORGA 1810. LA CAPITULACIÓN

Día 22:

La rendición fue el único camino posible para el Coronel Santocildes, ya que no quiso hacer una salida en desbandada, pues no había tiempo para prepararla, no sabían donde estaban las tropas españolas de apoyo ( si es que las había) y lo mas importante: abandonar la ciudad supondría "que en este caso dejábamos a los leales astorganos a discreción del enemigo".
Considerando la debilidad de la posición astorgana el Gobernador consiguió de Junot unas condiciones inmejorables, pues los términos de la capitulación fueron los siguientes:

Art. 1º- La guarnición será prisionera de guerra y saldrá de la plaza con los honores de la guerra. Entregará sus armas a cien pasos de la puerta. Los soldados conservaran sus mochilas y los Oficiales sus equipajes.

Art. 2º- Los conquistados se comprometen a facilitar listas detalladas de la guarnición, de los habitantes armados, de los almacenes y de las cajas tanto civiles como militares. " En una palabra: todos los individuos que han hecho servicio, a fin de que todas las armas sean entregadadas"

Art.3º- Se garantiza que " todo lo que toca a la Religión católica sea respetado (...) y que el General en Jefe prohiba bajo las penas mas graves que su tropa extraiga la menor parte"
(los saqueos a la catedral y a otras iglesias hace pocos meses estaban todavía muy presentes en la memoria maragata)

Art.3º- Se colocarán guardias a las puertas de la ciudad, en las iglesias y en las plazas para garantizar estos acuerdos.

Una vez que Santocildes tuvo firmado el documento se presentó ante Junot acompañado por las autoridades civiles de Astorga. Como manda el protocolo en estos casos, se dispuso a entregar su espada, pero el General francés declino la oferta diciendo que " un oficial tan bizarro no debía estar sin ella"

A la dos de la tarde salió Santocildes con su guarnición por la puerta del Obispo con todos los honores de la guerra, banderas desplegadas y tambor batiente, y llevando a su vanguardia, con espada en mano y montada, una pequeña partida de caballería de 16 jinetes. Un testigo francés escribió en sus memorias que nunca habían visto desfilar a las tropas españolas con tal orden y ligereza.
Un pasillo formado por 10.000 infantes y varios escuadrones de caballería napoleónica situados a ambos lados del camino condujeron a las tropas maragatas hasta la explanada de la Fuente Encalada, donde esperaba Junot con su Estado Mayor rodeado por seis batallones. Allí depositaron las armas, y escoltados por 200 jinetes y mil soldados de élite irlandeses marcharon cautivos por la carretera de la Bañeza en dirección a Francia.

CORONEL SANTOCILDES


GENERAL JUNOT


Pero lo increíble de esta historia es que no acaba aquí:

Santocildes y la guarnición de Astorga son conducidos a Macón, una ciudad de la Borgoña francesa , donde permanece prisionero siete meses hasta que una noche se escapa disfrazado de mendigo, consigue embarcar en un buque y se presenta en Cádiz, donde estaban las cortes y la Regencia. Solicita reintegrarse inmediatamente al servicio activo, es nombrado Mariscal de Campo y se le concede el mando de 6º ejército.
Se traslada a Galicia donde organiza sus nuevas tropas, y aunque le habían encomendado la misión de proteger Galicia y Asturias, decide avanzar con ellas hacia León y Astorga: "aprovechando que el enemigo tenia las tropas muy dispersas caí sobre Astorga para atacarla bruscamente"
Los franceses sabían que el 6º ejercito se acercaba y en unos días abandonaron las ciudades de León y Astorga sin presentar apenas batalla, pero antes de abandonar la ciudad colocan cargas explosivas en las puertas del Rey y del Obispo, destrozándolas para siempre. Ponen también más cargas en las murallas, pero estas resisten bien y las explosiones no logran más que unos pequeños boquetes.
El objetivo era que la ciudad no estuviera tan fortificada y fuese más difícil de defender por los españoles que la iban a ocupar. Los franceses pensaban volver y preparaban el camino.

Bala de cañón alojada en la fachada lateral de la iglesia de Fatima


Lo que queda de Puerta de Rey

El 21 de junio de 1811 Santocildes disfrutó de la recompensa al entrar a caballo con sus tropas por la Puerta Obispo, la misma por la que había salido prisionero apenas un año antes:
" tuve la satisfacción de ser el primero en ocuparla con mis tropas, después de ser el ultimo que tuve la desgracia de dejarla en poder de nuestros enemigos (...) y logré el dulce placer de librar de su yugo a los heroicos habitantes de la Ciudad y su comarca".
Las aclamaciones y vítores de los astorganos hicieron sentir al militar que ya formaba parte de la historia de la ciudad.
Todavía seria ocupada Astorga otra vez por los franceses, pues dos meses después regresaron con tropas muy numerosas que hicieron retroceder a las tropas que Santocildes había dejado custodiándola. Un año después el antiguo Gobernador regresaría a Astorga para luchar. Esta vez lo haría desde fuera de las murallas, dirigiendo el sitio de 1812 para acabar reconquistando la ciudad nuevamente ( el 2º sitio de Astorga)
Pero esa es otra historia en la que profundizaremos otro día.

ENLACES INTERESANTES

Los hechos vistos desde el lado francés, otro trabajo de Arsenio Garcia Fuertes:
Crónicas de la Independencia: Souvenirs Militaires d'un Officer du Premier Empire (1795-1832)

El húsar que no aceptó la derrota. Por el Dr. Marcelo Macias (1910)


Astorga, ciudad sitiada. Segundo asedio. 1812

lunes, 29 de marzo de 2010

ASTORGA 1810. EL SITIO

EL SITIO

Día 1 de abril:
Continuamos con el relato del Coronel Santocildes:
"Por parte de los sitiadores no hubo nada de particular, pero por la nuestra se demolieron varias casas del arrabal de Rectivia. Por la noche, y con fuerzas muy superiores se apoderaron del convento de Santo Domingo y la Fuente-encalada, única fuente de que se abastecía la ciudad, cuyos vecinos y guarnición se surtieron en lo sucesivo de los pozos potables aunque salobres"

Fuente-encalada

Día 2:
Para evitar que el enemigo se apodere también del convento de Santa Clara, la guardia que lo custodia lo incendia y se repliega a la ciudad. Las llamas duran varios días.

Día 3:
Regresan a la ciudad tres soldados "que con mucho riesgo habían salido disfrazados por la noche, con el fin de indagar las fuerzas de los sitiadores y de las nuestras en el Bierzo" y comunican a Santocildes que "16.000 enemigos de todas la armas rodean Astorga, pero que hay muchos más en la ribera del Orbigo, Bañeza Benavente, León, y los puertos de Manzanal y Foncebadón"

Días 4, 5, 6, 7 y 8:
Las tropas francesas emplazan baterías de cañón en Fuente-encalada y en Puertarrey. Atacan el arrabal de San Andrés, llegando a escasos 30 metros de la muralla. Los astorganos hacen una salida para hacer retroceder a los ocupantes e incendian las casas del barrio para que no puedan ser refugio del enemigo. Es de suponer la pena de los habitantes al contemplar desde la muralla sus casas ardiendo.


Días 8, 9, 10, 11, 12, 13:
Los sitiadores continúan construyendo trincheras y otras defensas, avanzando ya con mucha dificultad mientras esperan la llegada de más piezas de artillería que consideran imprescindibles para derribar la muralla.
Llegan noticias al general Junot de que se está formando en Villafranca del Bierzo una fuerza de 12.000 hombres para acudir en socorro de la ciudad. Inmediatamente moviliza el grueso de su 8º ejercito y las tropas de artillería que están en Valladolid y los hace partir a marchas forzadas hacia una Astorga que en ese momento aglutina los esfuerzos del enemigo, ganando un tiempo precioso para que los españoles, ingleses y portugueses se reorganicen tras las últimas derrotas.


Días 14, 15 y 16,17 ,18 y 19:
Todo está preparado en espera del Duque de Abrantes, el general Junot, que se presenta por fin el día 17 con el resto de sus tropas, seguido por su jefe de artillería el general Foucher con tres compañías de artilleros y un largo convoy de 110 furgones y varios carros del país. Junot se deja ver recorriendo las posiciones con una escolta de sesenta jinetes y se retira al anochecer a Castrillos de los Polvazares, donde establece su cuartel general.
El coronel Santocildes no vio físicamente los cañones que acababan de llegar, pues iban tapados con toldos, pero por los movimientos del enemigo supo que intentarían hacer una brecha justo detrás de la catedral ( ésta es la auténtica brecha, aunque los astorganos llamamos "la brecha" a otro corte de la muralla situado al Este). Reforzó las defensas cercanas a la catedral, pues aunque los franceses habían jugado al despiste, ahora ya sabía por donde empezarían el ataque. La noche del 19 los espías que salieron de la ciudad informaron que el enemigo asentaba los últimos cañones y repartía la munición necesaria.
El ataque era inminente



Día 20
"Al romper el día principió el fuego de cañón de los sitiadores, que hacían con cuatro de a veinticuatro, uno de a dieciséis, dos de a doce, y dos obuses desde la batería de la brecha, y con otros seis obuses y cuatro cañones de a doce desde las demás de la circunferencia del recinto. Fue tan continuado el fuego desde las cinco de la mañana hasta el mediodía, que no era posible calcularlo. (...) Apenas principiaron el fuego las baterías enemigas, jugó sobre ellas el de la artillería de la ciudad, aunque muy lento, por concluirse ya las municiones y así fue preciso recoger las balas de cañón de los sitiadores, que correspondían a nuestros calibres para volver a arrojárselas. La guarnición y el vecindario se comportan con serenidad sin dar señal de abatimiento."

Matías Rodríguez en su Historia de Astorga, anota al pie de página en este episodio: "El horroroso cañoneo de este día se oyó distintamente desde León(a 47 kms), saliendo muchas gentes de aquella ciudad a escucharle desde la pradera llamada Del Calvario"


Día 21 (un día muy largo)
"Al rayar el día volvió a avivarse el fuego de artillería de los sitiadores(...) Algunas granadas incendiaron la catedral, sin haber sido posible contener las llamas hasta haber abrasado su hermosa sacristía y otras oficinas del mismo edificio; e igualmente por efecto de aquellas ardieron varias casas del arrabal de Rectivía y casas de las calles de Santa Marta y Sancti Spiritus. "
El ataque castigó duramente las murallas milenarias, y originó una brecha de 25 metros de largo.

Brecha de la muralla, donde se aprecian las distintas fases de su construcción

A las once de la mañana Junot libera un prisionero con un mensaje para Santocildes: "un cabo segundo con una bandera blanca, este dijo que había sido hecho prisionero cuatro días antes en Foncebadón y que lo mandaba el Duque de Abrantes, General en jefe de las fuerzas sitiadoras para que le dijera al Gobernador que frente a él tenía a 30.000 hombres y brecha abierta, que era una temeridad resistirse mas tiempo, singularmente cuando a su poder no había podido hacerlo Zaragoza; y así mismo que habiendo sido batidas en todas las direcciones las pocas tropas que podían auxiliar a la ciudad, no debía confiar en recibir socorros: por todo lo cual, si no la rendía en el término de dos horas, la asaltaría, pasando a cuchillo, sin excepción de sexo o edad a cuantos encerraban sus muros."


El coronel Santocildes no se dejó intimidar y mandó al cabo español que volviera al campo enemigo y respondiese a Junot que "de parte del Gobernador, la guarnición esperaba resuelta el asalto".
Como el cabo rehusó volver al lado enemigo, se consultó si algún prisionero francés quería hacerlo, y ante la negativa de todos, Santocildes ordena a un cabo de la guarnición que se adelante a las primeras trincheras francesas y comunique el mensaje a viva voz. Este cabo creyendo que no le iban a entender, resolvió saltar la trinchera y fue llevado en presencia de Junot, que una vez conocida la negativa de Santocildes, enseñó al cabo las tropas francesas en las trincheras y le mandó regresar a la ciudad, dando un plazo hasta las dos de la tarde.
La respuesta del Gobernador no dura mucho y es más que contundente, pues ordena un disparo de cañón que cerca estuvo de matar al Duque de Abrantes. Las crónicas francesas dirían que "al cuarto de hora de ausentarse el parlamentario, por toda respuesta los españoles dirigieron un cañonazo perfectamente apuntado al lugar de la trinchera donde el parlamentario había sido recibido por Junot rodeado por su Estado Mayor y donde pensaban que aún estaría"
El disparo pasó tan cerca de su cabeza que el aire de la bala le voló el sombrero.

El ASALTO FINAL

A las dos y media del mismo día 21, dos mil soldados inician un ataque de distracción por el arrabal de Rectivía para desplazar allí al mayor número de tropas maragatas y despejar en lo posible los 25 metros de la brecha junto a la catedral. Tras varias horas de combate los franceses son obligados a retirarse.
Acabado este ataque, mil hombres pertenecientes a las compañías de élite del batallón irlandés y del 67º de línea se abalanzan sobre la brecha en medio de un intenso fuego cruzado. Las bajas francesas son muy elevadas y los pocos afortunados que consiguen ascender por los escombros y coronar la muralla, se encuentran que están a seis metros de altura sobre las calles de la ciudad, quedando allí arriba expuestos al fuego de los defensores.
Los atacantes construyeron en lo alto de la brecha un pequeño parapeto con sus mochilas y los cadáveres de sus compañeros, y se refugiaron hasta caer la noche. Desde las trincheras se temían que los astorganos disparasen a estos desde las torres y ventanas de la catedral, por lo que estuvieron disparando toda la noche sobre ella: " el silbido constante y el choque de las balas en la noche contra este edificio gigantesco y sonoro contribuía a desmoralizar al enemigo" ( Memorias del coronel Delagrave. Arsenio García F.)


José María de Santocildes escribió en su diario: "Muertos una gran parte de los mil primeros hombres, continuaron saliendo del propio paraje, pero como lo hacían a pecho descubierto eran muy pocos los que lograban situarse en la brecha, por ser antes muertos o heridos de nuestro terrible fuego de metralla y fusil. Algunos pocos que lograron introducirse en una casa cerca de la catedral fueron muertos a bayonetazos (...) Es fácil inferir cuan grande sería la pérdida de los sitiadores , tanto por su desventaja, como por haber durado cuatro horas un combate tan riguroso y en que no puede negársele el denuedo y el valor con el que atacaban."
Al caer la noche y hacer balance, las situación de Astorga es desesperada, pues aunque han repelido los ataques, no tienen apenas munición ( veinte disparos de cañón, una granada y 30 disparos para cada fusil). No queda más opción que luchar cuerpo a cuerpo.

El gobernador cree que la ciudad y su guarnición han hecho todo lo posible y que " jamás podía haber el menor motivo para dudar que se había defendido la plaza hasta el extremo", por lo que para evitar muertes inútiles y saqueos a la ciudad se decide a capitular.



"Al rayar el alba, cuando ya estaban los sitiadores en las trincheras, se enarboló bandera blanca, y salió por el arrabal de Rectivia el Teniente Coronel Guerrero. A las dos horas regresó trayendo por escrito la capitulación".


Bibliografía utilizada:

En la weeb del Inst. Leonés de cultura se puede descargar el
Resumen histórico de los ataques, sitio y rendición de Astorga


El libro "Los desastres de la Guerra" de D. José María Sánchez de Toca. Un completísimo trabajo sobre Astorga en la guerra de la independencia

Artículos y trabajos de ARSENIO GARCIA FUERTES, historiador astorgano que ha estudiado con pasión la guerra hispano-francesa, convirtiéndose en uno de los mayores especialistas

Historia de la Ciudad de Astorga. Matías Rodríguez

jueves, 25 de marzo de 2010

ASTORGA 1810. EL ASEDIO

En el artículo anterior hice referencia a los hechos acontecidos en Astorga desde el primer día de Enero de 1809 (entrada de Napoleón en la ciudad) hasta el 21 de marzo de 1810, fecha en la que comenzó el primer sitio de las tropas napoleónicas.
El coronel Santocildes era el gobernador militar de la ciudad y escribió un diario anotando lo sucedido cada día. Este diario constituye una versión de los hechos desde la perspectiva española y junto con los trabajos de historiadores como Arsenio Fuertes y José María Sanchez de Toca (que han estudiado también documentos franceses) nos ayudarán a comprender mucho mejor lo sucedido.

El asedio

Día 21 de marzo:
Se presentan en la vega de la ciudad 2000 enemigos a caballo. Se mantienen fuera de tiro de cañón
Día 22:
A estas tropas se le unen otros 4000 hombres, ocupando los pueblos cercanos de San Justo y San Román.


Día 23:
Al amanecer, los vigías situados desde la catedral comprueban que los franceses han situado un obús y un cañón a la entrada de S. Justo, controlando el puente sobre el río Tuerto en el camino que va a León. También han dispuesto tropas en las salidas al Bierzo y Galicia ( y aunque no las pueden ver, también hay tropas en Benavente, La Bañeza, Foncebadón...), cortando el acceso a cualquier intento de socorrer la ciudad.
El Estado Mayor francés hace un reconocimiento y se acerca al arrabal de Rectivía. Santocildes ordena una salida de tropas apoyada por fuego de cañón que los hace huir de inmediato. El entusiasmo es general.



Días 24 , 25 y 26:
Los francés perfeccionan sus primeras trincheras y efectúan nuevos reconocimientos provocando la salida de tropas maragatas. Las escaramuzas cada vez se prolongan más y cuesta contener a un enemigo muy superior, que intenta apoderarse de los molinos de agua del arrabal de S. Andrés, de donde salía la harina necesaria para el pan. Al no conseguirlo, los franceses desvían las molderas aguas arriba, inutilizando todos los molinos. (Santocildes ya había previsto este tema tiempo atrás, y muy oportunamente había mandado construir molinos de mano y tahonas dentro de la ciudad).

Días 27 , 28 y 29:
El mando francés emplaza nuevas piezas de artillería apuntando a la ciudad y se refuerzan las tropas que controlan los caminos de acceso. También se comienzan a construir cuatro campamentos para albergar a los soldados que están de camino.


Día 30 .
El plan francés era rodear la plaza desplegando las tropas hasta hacer retroceder a los defensores de los arrabales al interior del recinto amurallado. Después, emplear su artillería y demostrar su superioridad emplazando la infantería y la caballería en los accesos a la ciudad, desmoralizando a los defensores que muchas veces se rendían sin condiciones antes de disparar un solo tiro.
Lo ocurrido el día 30 de marzo daría idea al mando francés que aquella vez no sería otro paseo militar.
El enemigo se atrincheró en una zona elevada y muy ventajosa a escasos cien metros de la ciudad, por lo que Santocildes ordenó la salida inmediata de 300 hombres con la orden de expulsarlos y destruir la trincheras. Los defensores salieron a la carrera despreciando el fuego enemigo y sin disparar un solo tiro saltaron a las trincheras a bayoneta calada sorprendiendo a los zapadores franceses que abandonaron mochilas, armas y herramientas.
Con los picos y palas abandonados y con las que llevaban algunos paisanos que salieron con los militares, destruyeron los astorganos en pocos minutos las trincheras recién excavadas . Las tropas francesas reaccionaron adelantando 10.000 infantes y 2000 jinetes ( dato revelador sobre la desigualdad de fuerzas) y los astorganos se replegaron apoyados por la artillería de la muralla. Los vigías desde la catedral contaron 200 bajas francesas, mientras que por parte maragata se confiesan cuatro heridos, uno de ellos grave.


Día 31:
A media noche regresaron los zapadores franceses escoltados por mucha caballería, reconstruyeron lo destruido y emplazaron otra batería mas cerca todavía. Los defensores están siendo obligados a refugiarse dentro de las murallas, tal y como había planeado el general Junot.
En la ciudad empieza a escasear el pan, pero nadie protesta.

El asedio está prácticamente finalizado y pronto comenzaría el sitio ( el ataque directo a la ciudad y sus murallas), pero ese será el tema del próximo post.

Si alguien quiere leer más sobre el tema, puede descargar un excelente trabajo de Arsenio García sobre los hechos vistos desde el punto de vista francés:
Crónicas de la Independencia: Las Memorias del Coronel Francés André Delagrave, Ayuda de Campo del General Junot, Duque de Abrantes, durante el Asedio de Astorga, Abril de 1810


Bibliografía utilizada:

En la weeb del Inst. Leonés de cultura se puede descargar el
Resumen histórico de los ataques, sitio y rendición de Astorga


El libro " Los desastres de la guerra" de D. José María Sanchez de Toca. Un completísimo trabajo sobre Astorga en la guerra de la independencia

Artículos y trabajos de ARSENIO GARCIA FUERTES, historiador astorgano que ha estudiado con pasión la guerra hispano-francesa, convirtiéndose en uno de los mayores especialistas

Historia de la ciudad de Astorga ( Matías Rodriguez)



domingo, 21 de marzo de 2010

ASTORGA EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

Se cumple en estos días el 200 aniversario del primer asedio de Astorga por parte de los franceses, y aunque en este blog casi siempre el protagonista es el arte rupestre, no quiero dejar pasar la oportunidad de rendir homenaje a las personas que defendieron la ciudad en unos momentos tan difíciles contra el peor adversario posible: el mejor y mas experimentado ejercito del mundo en esa época.
Para conocer el contexto en que nos vamos a mover debemos saber que un año antes, el 1 de enero de 1809 Napoleón entró en Astorga pisando los talones al ejercito en retirada del general inglés Moore, que había abandonado la ciudad horas antes desestimando la propuesta del Marqués de la Romana al mando del "ejercito español de la izquierda" de aunar esfuerzos y plantar cara al Emperador acantonándose en una bien aprovisionada Astorga.
En vez de eso escapó a toda prisa hacia La Coruña, abandonando incluso a más de mil mujeres y niños de sus propios soldados, obligando a las tropas españolas a situarse en retaguardia para frenar la avanzadilla francesa y ofreciendo en bandeja una ciudad llena de víveres al enemigo.
Se produjo a las puertas de Astorga una batalla desigual (solo para ganar tiempo) y para cuando llegó Napoleón con sus 40.000 soldados, en Astorga solo quedaban 70 personas.
Durante los 15 interminables días siguientes el saqueo de la ciudad fue continuo.



Siete meses mas tarde, los soldados franceses que regresaban de Galicia entraron otra vez en Astorga sometiéndola "por segunda vez al mas horrible saqueo de las casas y templos, violencia y torpezas horrorosas y los mas atroces asesinatos de modo que la calamidad llevada hasta el último término del sufrimiento llegó a ser el estado habitual " ( Santocildes).
Aquellos soldados que presumían de la Ilustración quemaron el archivo y la biblioteca episcopal, destruyendo 1600 pergaminos originales de los siglos XII y XIII, multidud de documentos reales, testamentos etc. Por fin, el 26 de de julio de 1809 los franceses abandonan Astorga, pero no tardarán en volver.
Poco tiempo después es nombrado gobernador militar de Astorga el coronel José María de Santocildes, que comienza a reparar de nuevo la ciudad, acumulando los escasos víveres que había, fortificando las defensas y limpiando los pozos de agua en previsión de nuevos ataques. Los astorganos colaboran con entusiasmo.

El 9 de octubre de 1809 se presentan en la ciudad 3000 soldados franceses al mando del general Carrier. El ataque es al amanecer y coge por sorpresa a los vigilantes de los arrabales. Los soldados franceses llegan hasta la base de la muralla donde son repelidos por abundante fuego desde lo alto de la cerca. Poco después consiguen derribar a cañonazos la Puerta Obispo, pero son nuevamente rechazados con la consiguiente algarabía de los defensores, que de forma temeraria se ponen de pié encima de la muralla y exponiéndose al tiro enemigo hacen burlas, saltos y zapatetas.
Tras cuatro horas de duro combate las tropas francesas se retiran dejando 400 bajas a los pies de la muralla. Los astorganos confiesan tres muertos y seis heridos.


Los siguientes meses fueron dedicados a completar víveres y munición y en construir atalayas encima de la muralla, pues Santocildes sabía que era cuestión de tiempo que volvieran los franceses, como así sucedió el 11 de febrero de 1810.
Ese día el general Loison se presentó a las puertas de la ciudad con 10.000 hombres, a los que desplegó situándolos a la vista de los defensores, pero fuera del alcance de los cañones maragatos. La idea era intimidar a la ciudad y una vez que acabó el despliegue hizo llegar a Santocildes una carta de rendición, explicando que " casi todos los españoles se han puesto bajo la clemencia del Rey José Bonaparte, quien ha entrado en Sevilla en medio de aclamaciones" al mismo tiempo que ofrecía clemencia a la ciudad si esta se rendía.



La contestación de Santocildes fue que " no es tiempo de entrar en negociaciones" y que se eviten en el futuro nuevas proposiciones de ese tipo, pues tanto él como toda la ciudad han jurado defenderse hasta el último aliento.
El farol no le salió bien a Loison (en realidad no disponía de la artillería necesaria para atacar las murallas), y se retiró a La Bañeza " no sin que las guerrillas fuesen dos leguas picando la retaguardia causándoles algunos muertos, heridos y prisioneros" ( Santocildes).
Los siguientes días fueron una mezcla de sensaciones, pues si bien los ánimos estaban altos por haber rechazado al enemigo, se supo la noticia que el general Junot ( Duque de Abrantes) "venía con 14.000 hombres sobre Astorga".
El pretencioso general Junot adelantó otra carta de rendición dirigida a Santocildes que este rechazó sin abrir pues " sería faltar a lo manifestado al general Loison si ahora yo aceptase otro parlamentario". El gobernador militar de Astorga sabía que esto no iba a sentar bien al Duque de Abrantes y escribió a sus superiores: " veremos el soberbio Junot que partido tomará... y si se arredará al ver a estos cuatro pelados metidos en un corral que se le mantienen tiesos. Me conformaré con mi suerte cualquiera que sea con tal de hacerles un buen destrozo".
La realidad fue que la toma de Astorga era una exigencia directa del Emperador y que distintas tropas francesas tomaban posiciones en Benavente, León, La Bañeza, y los puertos que comunicaban con Galicia (Foncebadon y Manzanal) para evitar que cuando el cerco se cerrase sobre Astorga nadie la pudiera socorrer. Santocildes se veía acorralado y tenía la certeza que debería resistir sin ayuda exterior, con una fuerzas muy inferiores, contra un ejercito experimentado y con una reputación tal que había conquistado ciudades muy superiores a la de Astorga, y en algunos casos sin disparar un solo tiro.
A finales de marzo el Coronel Santocildes escribió en su diario " A las tres de la tarde del día 21 de marzo, se presentaron en la ciudad 2000 enemigos, la mayor parte de caballería, que se establecieron en la vega fuera del tiro de cañón, donde subsistieron toda la noche". Al día siguiente llegarían otros 4000 soldados...
El asedio y posterior sitio de Astorga había comenzado y lo que allí aconteció sera un tema que trataremos en las siguientes entradas.

Enlaces de interés, de donde he sacado la mayoría de la información:
En la weeb del Inst. Leonés de cultura se puede descargar el
Resumen histórico de los ataques, sitio y rendición de Astorga
Jose María de Santocildes

Artículos de ARSENIO GARCIA FUERTES, historiador astorgano que ha estudiado con pasión la guerra hispano-francesa, convirtiendose en uno de los mayores especialistas.

El libro " Los desastres de la guerra" de D. José María Sanchez de Toca. Un completísimo trabajo sobre Astorga en la guerra de la independencia


sábado, 27 de febrero de 2010

EL VIAJE


La alternancia de de pizarras y cuarcitas es el paisaje que predomina en la sierra del teleno y siempre me he preguntado por qué carece del carbón que tanto abunda en el Bierzo .
Los fósiles son muy escasos y difíciles de localizar a simple vista, pues la vida en los mares del precámbrico era generalmente "escasa, pequeña y blandita".
Sin embargo, desde el pico Becerril podemos apreciar lo cerca que está la depresión del Bierzo, plagada de minas de carbón que persiguen los estratos del carbonífero, unas veces a cielo abierto y otras a 2000 mts de profundidad. La razón puede ser que en las zonas altas como las del Teleno la vegetación no prosperaba como en las llanuras anegadas del Bierzo.


Todo esto me ha hecho imaginar cual sería el paisaje que se encontraría un viajero en el tiempo después de programar "cima del Teleno, 350 millones de años a.d.C." y pulsar el botón rojo que tienen todas las máquinas del tiempo.
Suponiendo que la maquina no lo incrustase en el interior de la montaña, sino en la cima real de la época paleozoica, quizá se llevaría alguna sorpresa.
Para empezar comprobaría que está mucho más alto que los casi 2200 mts actuales, y que la zona berciana es un inmenso pantanal, con zonas inundadas rodeando los primeros bosques de helechos gigantes. Las libélulas tienen más medio metro de envergadura, y son las dueñas del aire. Bajo el agua, la evolución acaba de crear el primer anfibio que salió de una charca a ver que tal se estaba "en lo seco".
Las cucarachas (como no) ya campaban a sus anchas y "solo" debían preocuparse de las arañas, escorpiones gigantes y de algunos ciempiés de dos metros de largo. Ni rastro de aves ni de otros animales, y no hay una sola flor. El silencio es casi total y es extraño no escuchar en aquella selva cantos, zumbidos o aullidos, pero es lo que hay.
Las tormentas son continuas y las riadas bajan ladera abajo arrastrando la vegetación al fondo de las lagunas, donde los sedimentos formarían mas tarde el carbón. Un olor sulfurado lo invade todo y la humedad hace más bochornoso el intenso calor.
La razón de ese clima tropical es que en el carbonífero estas tierras están realmente por debajo del ecuador atravesando el trópico de capricornio, en medio de un viaje a la deriva continental y a la velocidad de crucero de un par de centímetros al año.
El viajero consultó sus planos y comprobó que la cartografía se había modificado. Todos los continentes se estaban uniendo entre sí, como si fueran grandes ballenas acudiendo a una cita en medio del océano. Se estaba formando Pangea.



Los nombres de los continentes le sonaron extraños (Gondwana,Euroamérica...) y los planos indicaban que nuestras actuales montañas y la zona este de Norteamérica eran ahora tierras hermanas.
Los Apalaches y los Montes de León son hermanos de leche amamantados por la matrona Herciniana, y al este de estas tierras el mar no se llama Mediterraneo, sino Mar de Tetis. Un auténtico lío..
Cuando regresó al presente, el viajero no estaba seguro de si lo que había visto era un sueño, y para salir de dudas se acercó a su valle favorito del Bierzo, y en el primer cortado que miró se encontró con las plantas fosilizadas que había visto en su viaje. Calamites, sigillarias... con sus hojas, tallos e incluso los restos de sus raíces (rizomas).



Junto al barranco localizó la escombrera de una antigua mina de carbón abandonada. Las mayoría de las rocas se han erosionado y los helechos han colonizado otra vez la zona, escondiendo bajo ellos algunas rocas de pizarra muy alterada, a punto de convertirse otra vez en arcilla.
Algunas se fracturan en láminas como las hojas de un libro de la vida que solo hay que abrir para leer su mensaje antes de que se autodestruya.


Con su presencia, el viajero había asustado a todos los animales y el silencio era total. Por un momento se preguntó en que época estaba realmente, pues al menos en aquel rincón del valle el tiempo parecía haberse detenido.


Enlaces interesantes:
Paleomap Project ( mapas de todas las eras, animaciones. Muy bueno)

Geología histórica

Evolución geológica de la Península