viernes, 31 de mayo de 2013
LOS PETROGLIFOS DE VALDEORRAS (II)
Situados en la margen derecha de la carretera que une el Barco de Valdeorras con Sobradelo, los petroglifos de Éntoma se sitúan en la misma temática y técnica que los de Arcos. El soporte es el mismo, una capa de arenisca roja que corona otra veta de conglomerados. La profundidad del surco es superior en este caso, tanto que quizá sea el petroglifo con los surcos más profundos que conozco. La temática sigue siendo abstracta, con surcos comunicados en todas direcciones formando reticulados y ramiformes. Hay menos cazoletas, pero algunas de ellas son de buen tamaño y adquieren cierto protagonismo en la composición. Estas cazoletas suelen ocupar los espacios vacíos de mayor tamaño que quedan entre los surcos.
En una roca horizontal a ras del suelo se grabaron también los mismos motivos, además de algún círculo lleno de pequeñas cazoletas. Es curioso observar como algunos surcos no se detienen al acabarse el plano horizontal del panel, sino que continúan y se proyectan en la parte vertical.
Asistimos aquí otra vez a una especie de "horror vacui" prehistórico, en la que toda la superficie disponible de la roca ha sido utilizada.
Esta estación rupestre no está señalizada ni tiene ninguna protección. Una torre metálica fue levantada hace muchos años demasiado cerca de los grabados, y da la sensación que a los responsables de Patrimonio de la Xunta no les interesan lo más mínimo estos petroglifos. Sólo la actitud de los habitantes de la comarca de Valdeorras puede cambiar ese abandono, pero para eso deben empezar a reconocer estos petroglifos como los más lejanos vestigios de sus antepasados, y una vez reconocida la importancia que tienen exigir a los responsables que los protejan como la reliquia que son.
miércoles, 1 de mayo de 2013
LOS PETROGLIFOS DE VALDEORRAS (I)
En Vilamartín de Valdeorras, en la parroquia de Arcos, se encuentran unos petroglifos que podríamos considerar los grabados gallegos más lejanos de la costa, y por lo tanto los más cercanos a los de la provincia de León.
Catalogados en 1982 por el arqueólogo José Fernandez, estos grabados están realizados sobre un afloramiento de conglomerado, en una capa de roca rojiza intermedia entre los cantos rodados. Esta veta de roca parece tener buenas propiedades para la cantería y talla, como se puede observar en las dos grandes extracciones que aparecen a los lados del afloramiento, dando a esta estación rupestre la forma de una flecha.
La roca esta rodeada de vegetación, situada entre viñas y a la sombra de cerezos y otros árboles que impiden a menudo la entrada de la luz. Después de varias visitas a distintas horas del día, la mejor opción para captar las figuras representadas en la roca resultó ser las fotos nocturnas.
Los surcos y cazoletas dominan la composición, como en la mayoría de los petroglifos leoneses. No obstante, las figuras son mas elaboradas aquí, con abundancia de círculos y reticulados. Algunos de estos círculos presentan el interior completamente lleno de cazoletas, una figura típica de los petroglifos de tipo atlántico y muy abundante en Galicia, Portugal y las Islas Británicas.
El parecido con las estaciones rupestres leonesas se acentúa al observar el entramado de surcos (bien comunicando cazoletas o aislándolas), los reticulados (composiciones con forma de red). Incluso se pueden establecer paralelos con muchas figuras representadas en las pinturas rupestres de Sésamo y Librán en el Bierzo. Podríamos considerar por tanto a estos petroglifos como una especie de transición entre las dos temáticas, aunque teniendo siempre en cuenta que estas composiciones aparecen también en el epicentro del arte rupestre galaico.
domingo, 17 de marzo de 2013
LOS FRESCOS DE CHANA Y EL MAGO HERMÓGENES (II)
A finales de julio de 2012 subí a este blog una entrada sobre "Los frescos ocultos de Chana y el mago Hermógenes", con el propósito de llamar la atención sobre unos frescos de la paredes de la iglesia de Chana de Somoza. Estas pinturas aparecieron hace unos años al empezar a desconcharse la cal que los tapaba.
Como no quiero repetir lo ya expuesto en ese momento, para los que no conozcan la historia de esta iglesia y sus pinturas, el enlace anterior es de obligada lectura.
Esta entrada suscitó el interés de los medios de comunicación, , en especial El Diario de León que publicó la información en un artículo con un título mucho más atrayente que el mío: El demonio "aparece" en Maragatería y a partir de ahí la noticia es conocida a nivel nacional.
Hace unos días un equipo de Cuarto Milenio dirigido por mi paisano y amigo Nacho Ares se interesó por la noticia, y se desplazó a estas tierras para grabar las pinturas y hacer algunas entrevistas.
Yo no pude acompañarles a la iglesia de Chana (maldito trabajo..) así que grabamos mi entrevista en Astorga y ellos se desplazaron después a este pueblo milenario.
En la entrevista hablamos de la noticia, de la posibilidad de que detrás del retablo hubiera escondida una joya en forma de retablo pintado. Y de unas cuantas cosas más que posiblemente queden en segundo plano, pues lo que ocurrió a continuación eclipsará todo lo demás.
Una vez en la iglesia, a Nacho Ares se le ocurrió hacer lo que yo había pensado y no me atreví: Pidió permiso para acercar una mesa al retablo, y desde ella deslizó una pequeña cámara de vídeo. Pudo grabar una toma y cuando sacó la mano y miró lo que había grabado se dio cuenta que había una imagen grande de Santiago ataviado con todos los símbolos jacobeos (bastón, calabaza, gorro con la vieira...) lo que llamamos un Santiago Peregrino.
Imaginad la emoción de Nacho, al saberse el primero en volver a ver al Patrón después de los siglos.
Ayer salió la noticia en el programa de Cuarto Milenio, y en honor a la verdad para contar estas cosas nadie mejor que Iker Jimenez, ya me entendéis...
AUDIO DEL PROGRAMA, a partir del minuto 35
Ahora sólo me queda poneros una foto del fresco oculto que pronto ocupará muchas noticias en los periódicos. Parece como si la magia del Mago Hermógenes estuviera dando resultados, y las mejores previsiones fueran superadas
Foto cortesía de Nacho Ares
Además de los símbolos representados que ya hemos comentado, el santo porta un libro. Este se suele asociar con la Biblia o el Antiguo Testamento, pero a mi me gusta pensar que bien pudiera ser una representación del Codex Calixtino. Me encaja más al ser un Santiago Peregrino, y no hay que olvidar que el Codex es una recopilación de relatos sobre el Santo y el Camino de Santiago.
Lo interesante del tema es que esta imagen sólo es una de las varias que hay detrás del retablo mayor. Por fuerza debe de haber una imagen central y principal, además de otra lateral.
Me alegro de corazón que el mago Hermógenes haya escogido a Nacho para el descubrimiento. Como leonés y gran divulgador es la persona perfecta, y a partir de ahora Chana de Somoza -además de un nuevo santo en la iglesia- tiene un nuevo amigo.
Como no quiero repetir lo ya expuesto en ese momento, para los que no conozcan la historia de esta iglesia y sus pinturas, el enlace anterior es de obligada lectura.
Esta entrada suscitó el interés de los medios de comunicación, , en especial El Diario de León que publicó la información en un artículo con un título mucho más atrayente que el mío: El demonio "aparece" en Maragatería y a partir de ahí la noticia es conocida a nivel nacional.
Hace unos días un equipo de Cuarto Milenio dirigido por mi paisano y amigo Nacho Ares se interesó por la noticia, y se desplazó a estas tierras para grabar las pinturas y hacer algunas entrevistas.
Yo no pude acompañarles a la iglesia de Chana (maldito trabajo..) así que grabamos mi entrevista en Astorga y ellos se desplazaron después a este pueblo milenario.
En la entrevista hablamos de la noticia, de la posibilidad de que detrás del retablo hubiera escondida una joya en forma de retablo pintado. Y de unas cuantas cosas más que posiblemente queden en segundo plano, pues lo que ocurrió a continuación eclipsará todo lo demás.
Una vez en la iglesia, a Nacho Ares se le ocurrió hacer lo que yo había pensado y no me atreví: Pidió permiso para acercar una mesa al retablo, y desde ella deslizó una pequeña cámara de vídeo. Pudo grabar una toma y cuando sacó la mano y miró lo que había grabado se dio cuenta que había una imagen grande de Santiago ataviado con todos los símbolos jacobeos (bastón, calabaza, gorro con la vieira...) lo que llamamos un Santiago Peregrino.
Imaginad la emoción de Nacho, al saberse el primero en volver a ver al Patrón después de los siglos.
Ayer salió la noticia en el programa de Cuarto Milenio, y en honor a la verdad para contar estas cosas nadie mejor que Iker Jimenez, ya me entendéis...
AUDIO DEL PROGRAMA, a partir del minuto 35
Ahora sólo me queda poneros una foto del fresco oculto que pronto ocupará muchas noticias en los periódicos. Parece como si la magia del Mago Hermógenes estuviera dando resultados, y las mejores previsiones fueran superadas
Foto cortesía de Nacho Ares
Además de los símbolos representados que ya hemos comentado, el santo porta un libro. Este se suele asociar con la Biblia o el Antiguo Testamento, pero a mi me gusta pensar que bien pudiera ser una representación del Codex Calixtino. Me encaja más al ser un Santiago Peregrino, y no hay que olvidar que el Codex es una recopilación de relatos sobre el Santo y el Camino de Santiago.
Lo interesante del tema es que esta imagen sólo es una de las varias que hay detrás del retablo mayor. Por fuerza debe de haber una imagen central y principal, además de otra lateral.
Me alegro de corazón que el mago Hermógenes haya escogido a Nacho para el descubrimiento. Como leonés y gran divulgador es la persona perfecta, y a partir de ahora Chana de Somoza -además de un nuevo santo en la iglesia- tiene un nuevo amigo.
sábado, 16 de febrero de 2013
LA OTRA CRUZ DE FERRO
Son varias las entradas en este blog en las que he tratado sobre este monumento enclavado en pleno Camino de Santiago, explicando que a pesar de sus sencilla construcción (piedras, madera y una cruz de hierro) se ha convertido en unos de los monumentos mas conocidos y anhelados por los peregrinos jacobeos.
Es también conocida la tradición de depositar una piedra al llegar a este crucero (seguramente el más grande de España), con la particularidad de que los peregrinos deben traer esa ofrenda desde su lugar de origen, así que el amontonamiento de piedras no solo es espectacular por sus dimensiones, sino por la belleza de las piedras (todo el mundo escoge una piedra rara y bonita) y por el hecho de que allí se concentran piedras de todos los lugares del mundo.
No es momento ahora de profundizar sobre el origen del crucero.Como se sabe hay unas cuantas teorías que postulan sus orígenes en los conocidos "montes de Mercurio" romanos, en costumbres prerromanas relacionadas con la sanación de enfermos en los cruces de los caminos, o en un origen mucho más practico, como es la de simples mojones que delimitarían cotos y propiedades de época medieval.
Sea como fuere, la coronación del montículo por una cruz cristianizó el lugar, y el aporte continuado de las ofrendas de los peregrinos incrementa cada día la leyenda y la altura del monumento.
Tampoco entraré en la polémica sobre su nombre correcto (Cruz de Ferro o de Fierro), polémica que suele acabar como el rosario de la Aurora cada vez que he visto debatir este tema. Cierto es que el vocablo "fierro" o "fierru" queda más "leonés", pero yo he escuchado toda la vida en Maragatería decir "ferreiro" (herrero) "ferruño" y "ferruñoso" (oxido y oxidado). Así que cada uno la llame como le venga bien, que a mi me valen los dos vocablos.
El motivo real de esta entrada es la de colocar unas fotos de otro amontonamiento de piedras cercano a la emblemática cruz, aunque desconocido por la gran mayoría.
La primera vez que supe de su existencia fue gracias a un artículo publicado de Miguel S. Peña en la revista Argutorio en el año 2000 titulado " Los caminos A Galicia, Astúrica de Potata y Herman Künig, en una mezcolanza solo a medias irónica" , en el que aparece un pequeño plano dibujado por el autor.
Años después, acompañado por mi buen amigo Mark, localicé el montículo. Me sorprendió su altura, pues a pesar de que no ha recibido las aportaciones de los peregrinos, su porte es magnífico, superando en altura a algunos pinos que lo rodean. Está situado al norte de la Cruz de Ferro, a unos 600 Mts en línea recta, algo más al utilizar los caminos. En la siguiente foto, la cruz señala la Cruz de Ferro y el Camino de Santiago, y la flecha el amontonamiento de piedras, que como veremos después, seguramente estuvo también coronado por una sencilla cruz
Al contrario que su famoso compañero, este crucero es una acumulación de rocas y lajas de pizarra de la zona, sin la acumulación de cantos y piedras de distinta procedencia. Aún siendo todas las rocas iguales, sorprende la fuerza simbólica que le proporciona su gran altura y su ubicación en un cruce de caminos.
Para Miguel Peña, el origen de todas estos amontonamientos de piedras parece bastante claro:
"La primera mención -conocida- de nuestra Cruz de Ferro data del año 1103, y se trata del Privilegio que el Rey Alfonso VI concede a Gaucelmo para que en el coto de su alberguería nadie pudiera importunarle. En este documento ya se habla de "un coto redondo, limitado por las cruces que se hallaban en su derredor" (lo cita Matías Rodríguez en su Historia de Astorga, pág. 167). La nuestra es la cruz situada "en la encrucijada de Astorga de Potata" (Ml. Rodríguez), y esta Astúrica de Potata, aparece ya en el año 923, cuando Ansemiro da la iglesia de Turienzo a San Pedro de Montes ("per via que discurre de Astorica de Potata..."), y que no es otra que el camino que desde allí lleva directamente hasta Andiñuela. No se trata pues de Montes de Mercurio, aras votivas en favor del dios de los caminos, al que había que ofrendar una piedra más; sino simplemente arca o mojón que delimita el territorio propio frente a las posesiones de otros. En el caso de La Cruz de Ferro está muy claro, había que delimitar el territorio frente a las posesiones de la Iglesia de Santa María de Irago, sita en Astúrica de Potata, y que después fue anexionada por Foncebadón. La otra cruz, que todavía alcanzó a ver Fray Martín Sarmiento en el siglo XVIII, estaba en la bajada al valle de Tabladillo, donde también existían instalaciones religiosas de importancia (allí tuvo lugar el célebre Concilio de Tabladillo en el 946). De otra, que estuvo al pie de Candanedo, donde hoy está el repetidor de televisión, lo único que se conserva es una gran cantidad de piedras diseminadas, y aún no tenemos claro frente a qué institución -civil o eclesiástica- se levantó."
En todo caso, desde esta primera cita en el año1103, no hay que olvidar que ha pasado casi un milenio, y que la Historia se escribe día y día y en este caso piedra a piedra.
Por eso no solo hay que tener en cuenta sus orígenes, sino el icono cultural en el que se ha convertido.
Y puestos a contentar a todos:
pudieron ser un sencillo monumento indígena, asimilados para el culto mercurial por Roma, utilizados mil años después por Gaucelmo para marcar su alberquería y convertidos en lo que son actualmente por la magia del Camino de Santiago.
Es también conocida la tradición de depositar una piedra al llegar a este crucero (seguramente el más grande de España), con la particularidad de que los peregrinos deben traer esa ofrenda desde su lugar de origen, así que el amontonamiento de piedras no solo es espectacular por sus dimensiones, sino por la belleza de las piedras (todo el mundo escoge una piedra rara y bonita) y por el hecho de que allí se concentran piedras de todos los lugares del mundo.
No es momento ahora de profundizar sobre el origen del crucero.Como se sabe hay unas cuantas teorías que postulan sus orígenes en los conocidos "montes de Mercurio" romanos, en costumbres prerromanas relacionadas con la sanación de enfermos en los cruces de los caminos, o en un origen mucho más practico, como es la de simples mojones que delimitarían cotos y propiedades de época medieval.
Sea como fuere, la coronación del montículo por una cruz cristianizó el lugar, y el aporte continuado de las ofrendas de los peregrinos incrementa cada día la leyenda y la altura del monumento.
Tampoco entraré en la polémica sobre su nombre correcto (Cruz de Ferro o de Fierro), polémica que suele acabar como el rosario de la Aurora cada vez que he visto debatir este tema. Cierto es que el vocablo "fierro" o "fierru" queda más "leonés", pero yo he escuchado toda la vida en Maragatería decir "ferreiro" (herrero) "ferruño" y "ferruñoso" (oxido y oxidado). Así que cada uno la llame como le venga bien, que a mi me valen los dos vocablos.
El motivo real de esta entrada es la de colocar unas fotos de otro amontonamiento de piedras cercano a la emblemática cruz, aunque desconocido por la gran mayoría.
La primera vez que supe de su existencia fue gracias a un artículo publicado de Miguel S. Peña en la revista Argutorio en el año 2000 titulado " Los caminos A Galicia, Astúrica de Potata y Herman Künig, en una mezcolanza solo a medias irónica" , en el que aparece un pequeño plano dibujado por el autor.
Años después, acompañado por mi buen amigo Mark, localicé el montículo. Me sorprendió su altura, pues a pesar de que no ha recibido las aportaciones de los peregrinos, su porte es magnífico, superando en altura a algunos pinos que lo rodean. Está situado al norte de la Cruz de Ferro, a unos 600 Mts en línea recta, algo más al utilizar los caminos. En la siguiente foto, la cruz señala la Cruz de Ferro y el Camino de Santiago, y la flecha el amontonamiento de piedras, que como veremos después, seguramente estuvo también coronado por una sencilla cruz
Al contrario que su famoso compañero, este crucero es una acumulación de rocas y lajas de pizarra de la zona, sin la acumulación de cantos y piedras de distinta procedencia. Aún siendo todas las rocas iguales, sorprende la fuerza simbólica que le proporciona su gran altura y su ubicación en un cruce de caminos.
Para Miguel Peña, el origen de todas estos amontonamientos de piedras parece bastante claro:
"La primera mención -conocida- de nuestra Cruz de Ferro data del año 1103, y se trata del Privilegio que el Rey Alfonso VI concede a Gaucelmo para que en el coto de su alberguería nadie pudiera importunarle. En este documento ya se habla de "un coto redondo, limitado por las cruces que se hallaban en su derredor" (lo cita Matías Rodríguez en su Historia de Astorga, pág. 167). La nuestra es la cruz situada "en la encrucijada de Astorga de Potata" (Ml. Rodríguez), y esta Astúrica de Potata, aparece ya en el año 923, cuando Ansemiro da la iglesia de Turienzo a San Pedro de Montes ("per via que discurre de Astorica de Potata..."), y que no es otra que el camino que desde allí lleva directamente hasta Andiñuela. No se trata pues de Montes de Mercurio, aras votivas en favor del dios de los caminos, al que había que ofrendar una piedra más; sino simplemente arca o mojón que delimita el territorio propio frente a las posesiones de otros. En el caso de La Cruz de Ferro está muy claro, había que delimitar el territorio frente a las posesiones de la Iglesia de Santa María de Irago, sita en Astúrica de Potata, y que después fue anexionada por Foncebadón. La otra cruz, que todavía alcanzó a ver Fray Martín Sarmiento en el siglo XVIII, estaba en la bajada al valle de Tabladillo, donde también existían instalaciones religiosas de importancia (allí tuvo lugar el célebre Concilio de Tabladillo en el 946). De otra, que estuvo al pie de Candanedo, donde hoy está el repetidor de televisión, lo único que se conserva es una gran cantidad de piedras diseminadas, y aún no tenemos claro frente a qué institución -civil o eclesiástica- se levantó."
En todo caso, desde esta primera cita en el año1103, no hay que olvidar que ha pasado casi un milenio, y que la Historia se escribe día y día y en este caso piedra a piedra.
Por eso no solo hay que tener en cuenta sus orígenes, sino el icono cultural en el que se ha convertido.
Y puestos a contentar a todos:
pudieron ser un sencillo monumento indígena, asimilados para el culto mercurial por Roma, utilizados mil años después por Gaucelmo para marcar su alberquería y convertidos en lo que son actualmente por la magia del Camino de Santiago.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
PEÑA MORTERO EN ALIJA DEL INFANTADO
PEÑA MORTERO I
A mediados de 2012 recibí una llamada desde el Ayuntamiento de ALIJA DEL INFANTADO, en la que su alcalde D. Luis Gómez me comentó la existencia de un paraje al oeste del pueblo en el que se encuentra una roca tallada con forma de pila de moler. Esta roca es conocida por todos los lugareños con el nombre de "Peña Mortero", y este nombre se ha hecho extensivo a toda la zona y al cerro que la corona, de tal manera que el topónimo "Peña Mortero" es el que aparece el el mapa del IGN.
La intención del Ayuntamiento era la de poner en valor el entorno y proponer al visitante una pequeña excursión a lo alto del cerro desde donde se contempla una buena panorámica.
La duda de D. Luis era si a "Peña Mortero" se la podía considerar un petroglifo, así que programamos una visita en la que pude apreciar una roca al nivel del suelo y no exenta, es decir, unida a la roca que aflora en el lugar. No es un petroglifo, pero parece interesante.
La zona interior es una cavidad circular de la que sale un canal hacia la parte exterior. El fondo es plano, impropio de de un mortero al uso. Creo que si esta cavidad hubiera sido utilizada para machacar algo (bellotas, cereales etc) el fondo hubiera adquirido una forma más cóncava. Además, el exterior ha sido trabajado para conseguir una forma circular, y se han eliminado las aristas de manera que el aspecto además de circular es esférico. Demasiado trabajo para un simple mortero.
A su lado aparece una roca de parecido tamaño, sin trabajar a excepción de un par de surcos que la atraviesan longitudinalmente.
El entorno no parece propio de un poblado prehistórico, en lo alto del cerro y alejado del agua. Tampoco encaja un asentamiento posterior de la Edad del Hierro, ya que si bien los pueblos prerromanos construían sus castros y fortalezas en este tipo de entornos, no se observan por ningún lado los restos típicos (fosos , murallas, cerámica, toponimia etc.). Los únicos vestigios producidos por la mano del hombre son algunas obras de cantería, la instalación del vértice geodésico cercano y la plantación del propio pinar.
Así pues, si descartamos por el momento un uso doméstico asociado a un asentamiento, cobra importancia la opción de un espacio ritual prehistórico. Un pequeño altar donde depositar ofrendas, situado en lo alto del cerro, discreto y alejado de la zona de poblamiento cercana al río.
Le comenté a D.Luis mi primera impresión y le animé a solicitar un pequeño estudio arqueológico que podría sacarnos de dudas, y nos despedimos sin sospechar que esta historia no había hecho más que comenzar.
PEÑA MORTERO II
Pocas semanas después conversé con un buen amigo sobre la visita, y él me comentó que ya había oído hablar de "Peña Mortero" a un conocido suyo. Esta persona le dijo que creía conocer la roca, porque una vez había ido a Alija a tratar de localizarla y la había encontrado, describiéndola como "una roca con cazoletas".
Al oír esto le dije: Magín, (así se llama mi amigo)¿una roca con cazoletas? Me parece que no estamos hablando de lo mismo...
Magín me puso en contacto con Ángel Sarmiento, el descubridor sin saberlo del siguiente petroglifo que os voy a mostrar, y gracias a sus indicaciones regresé a Alija del Infantado y localicé fácilmente estos grabados rupestres a los que a partir de ahora llamaremos "Peña Mortero II"
Debo confesar que la primera visita fue un poco decepcionante en un día de lluvia y sin un rayo de sol. A primera vista, un afloramiento de pizarra con un par de grandes cazoletas que recuerdan vagamente a un podomorfo (una pisada humana) o incluso a un ídolo. A pesar de las malas condiciones de luz se intuyen otras pequeñas cazoletas que rodean a las principales, y un surco que comunica esta zona con el desconchón central que actúa como receptáculo, almacenando el agua de luvia o cualquier otro líquido que allí se deposite.
Sé por experiencia que hay petroglifos que necesitan varias visitas para que puedan ser contemplados en todo su esplendor, así que volví repetidas veces al lugar (100 Km ida y vuelta desde Astorga) hasta encontrar las mejores condiciones lumínicas. El esfuerzo mereció la pena, como podéis comprobar.
Ahora, como por arte de magia, el petroglifo enseña su verdadera composición, con cerca de una treintena de pequeñas cazoletas rodeando a las dos principales. De la gran cazoleta principal sale un pequeño canal que desagua en la zona central del afloramiento. Hay también unos surcos más finos, a modo de petroglifos lineales, y al menos una cazoleta está rodeada por un círculo (en la foto anterior, la más inferior). Al contrario que en otras rocas en las que las cazoletas cubren el espacio disponible sin un orden aparente , en esta parecen acompañar a la cazoleta central, componiendo una figura circular en el centro que se alarga en los extremos con surcos y cazoletas alineadas. Los afloramientos anteriores y posteriores a este, presentan también cazoletas de distinto tamaño repartidas por su superficie, como se puede comprobar en la siguiente fotografía marcadas con flechas. El punto rojo superior, en los pinos, señala la posición aproximada de "Peña Mortero I", la roca antes comentada y que da nombre a todo el paraje.
PEÑA MORTERO III
Al otro lado del camino descubrí otro agrupamiento de cazoletas situadas en un pequeño afloramiento de cuarcita. Para no confundir los grabados, a partir de ahora la llamaremos "Peña Mortero III".
A pesar de la poca altura de la roca (apenas 40 cm) se encuentra decorada con una variedad de cazoletas de tamaño más grande de lo normal por estas tierras. En la parte superior una típica cazoleta esférica, a su lado una más grande y ovalada. En la zona inferior a ras de suelo destacan tres grandes cazoletas, la central tiene una forma ovalada y es menos profunda, mientras que las laterales sobrepasan el nivel del suelo y son más esféricas. A la izquierda de cada una de estas, se grabaron otras dos cazoletas de menor tamaño. Por la forma y situación de las cazoletas (a distintas alturas), y aunque no hay surcos que las comuniquen, guardan cierto parecido con otras estaciones rupestres consideradas altares rituales prehistóricos.
Todos estos descubrimientos parecen apoyar mi teoría que considera a la zona como un espacio ritual prehistórico, en el que quizá estas cazoletas delimiten el perímetro de un lugar sagrado y principal. En otras estaciones rupestres de Galicia y Portugal se ha constatado la presencia de cazoletas y otras figuras simples delimitando el perímetro de un espacio central o principal (un dolmen, un altar, un gran petroglifo etc).
A pesar de que en toda la provincia de León no se ha documentado ni un sólo dolmen, a poco más de 5 Km en linea recta (ya en la provincia de Zamora) se encuentra el dolmen de Arrabalde llamado "La casa de los Moros" o "El Casetón", que demuestra una más que cercana actividad en época megalítica.
Este pueblo siempre se ha caracterizado por su vitalidad y ambiente cultural. Posee tradiciones como el Antruejo (un carnaval cuyos orígenes se suponen prerromanos), un museo etnográfico, asociaciones culturales y religiosas, un castillo del s. XV etc.
Me consta que por parte del Ayuntamiento se esta intentando poner en valor estos vestigios, y es posible que lo consigan si las autoridades de Patrimonio colaboran como sería de esperar (y no como lo están haciendo ahora).
Espero que los habitantes de Alija comprendan la importancia de estas manifestaciones rupestres, que por si solas incrementan el Patrimonio y DUPLICAN la Historia del municipio, añadiendo más de dos milenios a su ya de por sí dilatada Historia. Los castros de los astures y las ancestrales tradiciones prerromanas parecen ahora más cercanas...
Solo con ese conocimiento valorarán estos yacimientos como una reliquia de sus antepasados, los asumirán como propios y los protegerán para que los futuros hijos de este pueblo sepan de donde vienen.
Mi gratitud a personas como Ángel Sarmiento por su desinteresada colaboración.
J.C.Campos
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viernes, 30 de noviembre de 2012
MALOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA
Noticia publicada en LA CRÓNICA DE LEÓN
Miércoles, 21 de noviembre de 2012
CASTRILLO DE LOS POLVAZARES
Los recortes en investigación paralizan las excavaciones del castro de La Mesa
Ni Diputación ni Junta han respondido al Ayuntamiento sobre su financiación
M. A. Reinares / Astorga
"El castro de La Mesa, o de la Magdalena, se ha convertido en una víctima más de los recortes en investigación, en este caso, arqueológica. El Ayuntamiento de Astorga no ha recibido respuesta de la Diputación ni de la Junta de Castilla y León para financiar la que sería la cuarta fase de excavaciones de este lugar habitado desde la Edad de Bronce, en el primer milenio antes de nuestra era.
El último estudio realizado sobre el terreno en el teso situado en Castrillo de los Polvazares se desarrolló en el verano de 2010. Las excavaciones han tenido una periodicidad bianual. La que le correspondía a este año no se ha efectuado. Según la alcaldesa de Astorga, Victorina Alonso, todavía queda una amplia extensión por analizar. De concluirse alguna vez su investigación, este enclave prerromano se convertiría en un atractivo más en la localidad maragata del municipio astorgano que atrae anualmente a numerosos visitantes.
En las primeras excavaciones de 2006 y 2008, realizadas gracias al proyecto de Vías Augustas, los arqueólogos localizaron estructuras y materiales que evidenciaban la existencia de un antiguo poblado prehistórico, datado por los investigadores sobre al año 800 antes de Cristo, en un momento de transición entre finales de la Edad del Bronce y comienzos de la Edad del Hierro.
Los datos obtenidos en las primeras campañas confirmaron, además, la existencia de un asentamiento romano, ya que entre los restos se encontraron pruebas de un urbanismo organizado y edificaciones representativas como la muralla, calles y edificaciones de piedra."
En estos tiempos de dificultad en los que no hay dinero para nadie que no sea banquero, parece una osadía reclamar inversiones en algo tan etéreo como Cultura, Patrimonio, o Historia. Yo lo comprendo.
Esas palabras no dan de comer, por mucho que las escribamos con mayúsculas. Ese es el sentir general, y más cuando asistimos a los recortes en sanidad o educación, o a los dramas diarios de familias enteras sin recursos. Pero una reflexión sosegada podría hacer cambiar de opinión a muchos, porque cuando un país invierte en su patrimonio y valores culturales esta invirtiendo en su futuro.
Castrillo de los Polvazares es uno de los pueblos con más encanto de toda la provincia de León, que recibe decenas de miles de visitantes interesados en su arquitectura y gastronomía. El castro de la Mesa o de la Magdalena (se llama de las dos formas) se alza a escasos metros de los aparcamientos habilitados para los visitantes, y no conozco un plan mejor después de trajinarse un cocido maragato que dar ese pequeño paseo hasta el castro. A nadie que conozca la zona se le escapa el valor añadido que supone la visita a un asentamiento pre-romano con 3000 años de antigüedad. Como en el famoso castro de Santa Tecla (el segundo lugar más visitado de Galicia después de Santiago de Compostela), podría pasear por sus piedras milenarias y escuchar los ecos de nuestros antepasados. Todo un lujo...
Actualmente el castro es un erial, y todo aquel que quiera sentirse transportado al pasado debe usar la imaginación y confiar en que el vino de la comida, el orujo del café y la ración doble del chupito de hierbas hagan el resto. Es lo que hay.
Una situación parecida sucede con el estudio de los petroglifos maragatos. Desde el principio todo han sido promesas y buenas intenciones, y a finales de 2008 el director general de Patrimonio de la Junta adelantaba que los petroglifos serían sometidos " a un proceso de seguimiento y estudio permanente", recalcando que "las labores tendrán continuidad en un proyecto permanente, como ocurrió en Atapuerca" (!!!!)
Hace dos años el jefe territorial de Cultura comunicaba que las investigaciones "se prorrogarán al menos durante un año más con el fin de profundizar en los descubrimientos realizados" en esta Noticia de prensa 27-09-2010 :
Hace dos años el jefe territorial de Cultura comunicaba que las investigaciones "se prorrogarán al menos durante un año más con el fin de profundizar en los descubrimientos realizados" en esta Noticia de prensa 27-09-2010 :
"..Según ha señalado el jefe territorial de Cultura, Jesús Courel, durante este año han aparecido más piezas que tienen que ser estudiadas, con lo que desde la Dirección General se ha decidido continuar los análisis. A finales de este año se presentarán las conclusiones de la investigación realizada en la campaña anterior -”cuyo informe preliminar se entregó en el mes de noviembre-” y se pondrán las bases del programa a realizar en el 2011. En cualquier caso, ya se sabe que el presupuesto será similar al consignado hasta ahora (18.000 euros) y que se realizarán más calcos de las piedras así como análisis de líquenes que puedan datar con precisión el origen temporal de las piezas. Con ello, se trata de apuntalar de manera definitiva la solución más adecuada para estos vestigios arqueológicos"
A día de hoy todo está paralizado, desde finales de 2010 sólo se ha presentado un Avance al estudio de los pettroglifos de Peñafadiel y seguimos a la espera del informe definitivo. Ni rastro de de ningún "proceso de seguimiento y estudio permanente, como ocurrió en Atapuerca". Nada de más calcos ni análisis de líquenes, ni la esperada ortofotografía generada al escanear con láser las rocas.
Las últimas respuestas de la junta a las preguntas de la oposición sobre el tema han sido del tipo "La Junta ha hecho los deberes" y el sentir general de los pueblos del ayuntamiento de Lucillo es que "no se va a hacer nada por que no hay dinero".
Las últimas respuestas de la junta a las preguntas de la oposición sobre el tema han sido del tipo "La Junta ha hecho los deberes" y el sentir general de los pueblos del ayuntamiento de Lucillo es que "no se va a hacer nada por que no hay dinero".
Los petroglifos localizados en estos años permanecen ignorados en el mejor de los casos, mientras nuevos descubrimientos se suceden en la comarca sin que las autoridades de Patrimonio los visiten siquiera.
Si existe el supuesto "seguimiento y estudio permanente, como en Atapuerca" este se reduce a leer las noticias de prensa sobre el tema. No veo otro modo.
P. D.
Hoy no hay más fotos, que no estoy de humor
miércoles, 7 de noviembre de 2012
EL PICO SANGUIÑAL. LA CASCADA DE LAGUALTA
No podría cerrar el pequeño ciclo de post sobre el pico Sanguiñal sin incluir al menos unas fotos sobre la cascada de Lagualta, uno de los principales motivos por el que muchos excursionistas hacen esta ruta.
Si se hace el paseo desde los pueblos de Tabuyo o Priaranza de la Valduerna puede resultar un poco cansado, ya que son unos cuantos Km con un desnivel acumulado que pasa de los 1000 mts.
Aún así merece la pena pues las vistas que se disfrutan desde la cumbre del Pico Sanguiñal (1677 mts) no tienen nada que envidiar a las del monte Teleno.
Una vez en la cumbre, sólo tendremos que seguir un cortafuegos que nos aproxima al río Llamas que se precipita vertiginoso sierra abajo en busca del río Duerna, del que es afluente.
En este camino encontraremos los riscos y farallones en las que se esconden la criaturas de los post anteriores, pero llega un momento en el que tenemos que abandonar el cortafuegos para seguir un sendero que desciende en diagonal a la base de la cascada. Este tramo es un poco peligroso en invierno y los días de lluvia, pues las abundantes rocas por las que hay descender están tapizadas de musgo y es fácil resbalar.
Al llegar al pie de la cascada se percibe el encanto del lugar. Brumas que se elevan y desaparecen, y esa luz que se filtra por las hojas de los viejos robles, los alisos y avedules que le dan a este lugar una tonalidad verde y una atmósfera especial.
No hay que olvidar que esta cascada de unos 7 mts de caída está situada en la cota de 1480 mts, y que en los meses de invierno la temperatura desciende hasta congelar el agua creando una catarata de hielo todavía más espectacular.
martes, 9 de octubre de 2012
EL PICO SANGUIÑAL. (LAS CRIATURAS)
La mayoría de las personas que hemos subido al Pico Sanguiñal lo hemos hecho para visitar la "Cascada de la Agualta", de la que me ocuparé en el siguiente post. En este voy a cumplir mi promesa de presentaros la las criaturas que se esconden en las rocas. Ya os aviso que le tendréis que poner un poco de imaginación, pero no es nada difícil.
Para empezar, os pondré la foto de la única roca del pico Sanguiñal que tiene un nombre asociado a su parecido con una figura humana : la peña de la Mora (está en el camino que va de la cumbre a la cascada). No es que tenga un parecido muy logrado pero es lo que hay. Algo verían en ella nuestros antepasados para ponerle ese nombre. En la siguiente foto a la derecha, ligeramente acostada sobre una almohada de rocas
Aunque un poco más de nariz mejoraría su perfil, es evidente el parecido con una cabeza humana y me pregunto si el hombre prehistórico advirtió este parecido cuando pasó por aquí.
Y a comenté en el post anterior que los riscos y farallones de cuarcita se elevan coronando las crestas y desafiando al paso del tiempo. Las heridas de la erosión, los caprichos naturales de la propia roca y las sombras provocan parecidos razonables que muchas personas saben apreciar. Hace años que alguien pintó algunas rocas para resaltar el parecido y transmitir a los demás lo que él veía. Un simple círculo a modo de ojo convierte a una roca en un "ser" antropomorfo.
Yo me propuse encontrar mis criaturas, o al menos las que mi imaginación pudiera localizar. Y me pasó lo mismo que con las cazoletas : sólo hay que ir a su encuentro para que ellas se muestren.
Los afloramientos de los que os hablé pueden parecer simples peñones mas o menos impresionantes al ojo profano, pero si uno deja surgir un poco de fantasía y creatividad se dará cuenta que en realidad son los cuerpos petrificados de gigantescos animales que un día quedaron atrapados en la magia de la rocas. Apenas unos trazos blancos en los ojos y dientes bastarán para que los podáis ver vosotros también.
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Y así, usando la imaginación las "criaturas" se aparecen al caminante. Seres bicéfalos, monstruos grotescos con muecas exageradas, vigías del inframundo, viajeros hechizados por conjuros milenarios...
Llama la atención la ausencia de rostros amables, pero quizá estas rocas anguladas no son el mejor sitio para localizar "seres" relajados y bonachones.
Veis los de la última foto? Yo veo al menos tres, y no están muy contentos precisamente. Aunque por otro lado estar atrapado eternamente en una roca es lo que tiene, que te embrutece un poco...
Os dejo la última foto. Esta no tiene ninguna marca en blanco para destacar nada (ni por supuesto cualquier otro retoque). Quise hacer simplemente una fotografía del helicóptero que trabajó en el pasado incendio que asoló estas tierras, y no me di cuenta que dos criaturas surgían de las rocas a mi lado. Sólo cuando llegué a casa pude ver que estuvieron junto a mí, "hablando" tranquilamente sin que yo sospechara siquiera de su presencia. Es curioso que todo lo que pude localizar con mi imaginación fueron seres grotescos y atormentados, y que estos dos "que han salido solos" sean tan realistas y calmados.
¿Los veis vosotros también?
¿Pido una cita para el psiquiatra?
domingo, 7 de octubre de 2012
El PICO SANGUIÑAL (LOS COLOSOS)
Quizá sea esa la razón por la cual las demás cimas y montañas han quedado un poco olvidadas en este blog. El Pico Sanguñal es uno de ellos y hoy vamos a dedicarle unas cuantas fotos como desagravio.
Se da la coincidencia de que uno de los laberintos de los petroglifos de Peñafadiel parece estar orientado a su cima (digo coincidencia porque no sabemos si estas rocas están en la posición original o han sido movidas posteriormente). Tampoco sería nada extraño que estuviesen relacionados la figura y este pico de 1722 Mts de altura, pues como veremos nadie que lo haya visitado queda indiferente.
La ascensión va proporcionando sensaciones dispares. Las monótonas pendientes alomadas por los hielos cuaternarios (y anteriores) van convirtiéndose en terreno cada vez más escarpado, y los riscos de las cuarcitas armoricanas empiezan a adueñarse del paisaje. Las nubes siempre cambiantes parecen transmitir la energía de las rocas, otras dibujan un "Peine de los Vientos" sobre las caprichosas formas.
Los riscos pronto se convierten en imponentes farallones, que se alzan sobre el horizonte como si fueran ruinas de ciudades encantadas, con pasadizos secretos y vigías petrificados por algún conjuro milenario.
El visitante toma conciencia de que es un intruso un ese mundo mágico, y se aproxima con precaución. Cuando se marcha, lo hace como flotando, con cuidado de no despertar a nadie.
Os pareceré demasiado precavido, pero eso es porque no conocéis a las criaturas petrificadas. Pronto las veréis en el próximo post de este blog.
Quedáis avisados...
domingo, 19 de agosto de 2012
LA PISADA DEL MORO Y LA MORA (CASTRILLOS DE LA VALDUERNA)
En el post anterior dedicado los frescos ocultos de Chana de Somoza una persona con el seudonimo CDV colgó un comentario haciendo alusión a unos grabados situados en una roca de Castrillo de la Valduerna. Diego Aparicio, que así es como se llama esta persona, recordó una zona de su pueblo conocida por el nombre de "La pisada del moro y la mora", y gracias a su memoria e intuición podemos disfrutar de estos vestigios de épocas pasadas.Vaya desde aquí nuestro más sincero agradecimiento.
El paraje en cuestión es un pequeño valle que encuentra situado al norte del pueblo, rodeado por una meseta que alberga topónimos tan sugerentes como "Prados del Castro", "Camino Viejo", "Camino Gallego", "Los Castros", "Coronas" etc. Un poco más al norte encontramos "Canal de Moros", antesala del río Peces.
A escasos metros del camino que va hacia el río afloran unas rocas pizarrosas, conocidas por los habitantes de Castrillo como "La pisada del moro y la mora". Este nombre hace alusión a una figura podomorfa (con forma de pie o pisada humana) a la que se superpone otra "pisada" de menor tamaño, incompleta y elaborada de manera mas tosca y piqueteada. El podomorfo más claro y completo esta sobredimensionado comparado con un pie real ( véase en la foto mi zapatilla), y según la leyenda se atribuye a la pisada del moro, mientras que el podomorfo mas pequeño e incompleto sería el de la mora. Fin de la leyenda.
Además de este doble podomorfo (símbolo inédito hasta ahora en los petroglifos de estas tierras), se pueden observar en las rocas cercanas multitud de semicírculos o herraduras. En la roca anterior a las pisadas morunas se aprecian una decena de herraduras bastante erosionadas, pero que en condiciones de buena luz se aprecian perfectamente.
Situado otra vez en el doble podomorfo me fijé en un pequeño desconchón en la zona delantera, a modo de posible cazoleta, y una herradura cercana a la parte anterior o talón. Cerca de esta herradura hay un símbolo formado por tres lineas paralelas que se juntan en un extremo que tiene difícil clasificación.
Desde aquí, sólo hay que avanzar unos metros para localizar otro grupo de grabados, quizá el más interesante de esta nueva estación rupestre. Se compone de otro podomorfo, esta vez más pequeño y proporcionado que el anterior, con dos surcos transversales y acompañado por una treintena de herraduras repartidas por las rocas adyacentes. El conjunto resulta sugerente y espectacular cuando la luz incide en oblicuo y se puede observar en su conjunto.
Lo primero que salta a la vista en este panel es la distinta ejecución de los grabados semicirculares: en la parte central las herraduras son más pequeñas, con las líneas menos circulares que le dan el aspecto a algunas de ellas de cuadrados incompletos más que semicírculos. Además se nota un piqueteado intenso, como el producido por un utensilio metálico y afilado. Esto quizá indique una cronología posterior si las comparamos con las figuras situadas en el extremo del panel opuesto al podomorfo, en las que se pueden apreciar las herraduras más grandes, más juntas y con un surco más profundo. Aunque se puede apreciar restos de piqueteado, este es mucho más difuminado y recubierto por líquenes.
Como ya me había advertido Diego Aparicio, mucha gente de su pueblo guarda con cariño el recuerdo de contemplar la doble huella mientras sus padres o abuelos les contaban la leyenda, que como dijimos antes sólo se refiere a este podomorfo doble. La leyenda solo relata que por allí pasó un moro que dejó esa pisada y detrás pasó la mora, sin especificar nada más y sin hacer referencia ni al otro podomorfo ni a las figuras semicirculares o herraduras, que por otro lado es el símbolo más abundante. Es quizá la razón por la que muchas de esas personas que recuerdan perfectamente la doble pisada a pesar de los años transcurridos sin volver por allí, no recuerden (salvo raras excepciones) la treintena de herraduras que salpican la zona. Me sorprende que no haya constancia en el pueblo de ninguna leyenda sobre el patrón Santiago y las famosas herraduras de su caballo.
En otros lugares basta la existencia de un par de herraduras en la fuente del pueblo para desarrollar el típico relato del paso por la zona del Patrón, y el salto fabuloso que pegó su caballo hasta la fuente de otro lejano pueblo, donde otras herraduras están grabadas allí para demostrar a los incrédulos la veracidad de la historia.
Llama la atención también la ausencia de los símbolos más recurrentes de los petroglifos de la zona: No hay cazoletas, ni aisladas ni en el interior de las herraduras. Tampoco pude localizar un sólo cruciforme, ni firma de pastor alguna, en contraposición con el panel con herraduras que "bauticé" en 2008 con el nombre de Peñaferrada en Chana de Somoza.
Aunque el semicírculo ha sido representado desde el Paleolítico,muchos autores (Antonio de la Peña, Costas Governa etc) consideran estos grabados de cronología histórica, cuando no relativamente modernos si estos se acompañan por cruces y podomorfos.
Otros autores consideran (García Quintela y Marcos Estevez) que algunos de estos signos se pueden adscribir a la Edad del Hierro, por estar en relación con castros cercanos de esa época. Sobre esto hay todavía bastante controversia, por lo que lo más prudente de momento sería considerarlos históricos. Aunque así fuera no desmerecería nada la importancia de los mismos, pues lo que llamamos Historia abarca más de dos milenios, y bien pudieron haber sido los primeros habitantes del asentamiento primitivo los autores de los grabados
Lo más interesante de todo es que los habitantes de Castrillo consideren estos grabados como el documento más antiguo de sus antepasados, un mensaje que quizá hable de buena suerte y fertilidad para las nuevas generaciones, y que lo preserven para que siga comunicando esos deseos a las generaciones venideras. Algo que Diego Aparicio ha sabido captar perfectamente.
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